lunes, 21 de noviembre de 2011

Y la vida siguió como siguen las cosas que no tienen mucho sentido...


Como el agua clara.

Tengo un nombre algo común pero con recuerdo familiar incluido. La mayoría me llama así, Marina, aunque agradezco cuando lo sustituyen por un "cuca", "gordi", "mi vida" y otras pocas palabras similares. Siempre fui muy orgullosa, y siempre dije que eso nunca cambiaría; sin embargo me he dado cuenta que más de un hombre ha podido con él. Cantar es lo que más ansío y espero convertirlo en mi forma de vida en un futuro no muy lejano. Como veis también me gusta soñar y lo hago a menudo. Mi carácter fuerte en algunas ocasiones ha asustado a más de uno. Digo las cosas como las siento y puede que a veces esté más guapa con la boca cerrada. Quería, quiero y querré a mi abuela por muchos años aunque me la quitaran cuando tenía tan solo 6.  Odio la violencia y los insultos cuando el emisor es una persona a la que quiero. Bebo leche fría más de 7 veces al día y es algo que no dejaría de hacer por nada de mundo. Las uñas son mi vicio y mis intentos por dejarlo han fracasado todos. Hace dos meses me corté mi gran melena e inesperadamente me agradó el resultado aunque debo reconocer que siento cierto tono de melancolía al ver fotos como ésta. Las facciones marcadas en un hombre me vuelven loca. Tengo algún que otro defecto entre ellos la búsqueda de perfección. Desgraciadamente en la mayoría de mis relaciones he dado más de lo recibido. Estoy acostumbrada a volcarme demasiado por la otra persona y ese es el motivo del 99% de mis lágrimas. Adoro los besos robados y la pasión sin planes previos. No soporto a las terceras personas y prefiero esconder un amor si conozco con antelación el afán de la gente por estropearlo todo. A cabezota pocas personas me ganan. Pero soy así: o me tomas o me dejas.

Probando suerte.

Meses me separaban del susurro de esta canción. Que buenos momentos. Que buenos. Y de eso no queda nada, ni quiero que quede. Presente. Presente y futuro inmediato. Solo eso. Continuar por el camino que descubriste hace unos pocos meses debido a la gran satisfacción que te da dar esos pasos. Te voy a dar un consejo: no esperes demasiado de las personas, pero tampoco dejes de esperar. No sabes como pueden ir las cosas si no lo intentas por el temor a caer en picado y sin paracaídas de nuevo. Tu hazlo. Díselo, o mejor, demuéstraselo. Si de verdad merece la pena reconocerá algún día que se alegra (mucho) de haberte conocido.

lunes, 14 de noviembre de 2011

I'll be there for YOU..



Estas son ellas. Mis mejores confesores y consejeras. Las que siempre tienen tiempo para mí. Puede que no sean solo una cara bonita o buenas estudiantes; y es que ellas tienen algo mucho más preciado. Son aquellas que me hacen levantarme con una sonrisa al ver ese: "Buenos días mis rabiosas", las que podrían coleccionar cada una de mis lágrimas y hacer desaparecer mi inseguridad con algo menos que un chasquido de dedos (aunque no sepan hacerlo con una de las dos manos).  Comparten mis fiestas, mis gritos y mi carácter. Lo comparten todo (y esto es quedarme corta). Siento decir que habrá personas que nunca conocerán amigas así; pero tengo que aconsejaros algo: si alguna vez encontráis a alguien que os haga sentiros bien a cada minuto y esté a vuestro lado sin pensar en "el que dirán" no la dejéis escapar. 
Carmen Muñoz y Miriam Miguel, tomé la dirección correcta a tiempo.
 ¡Os quiero mucho!

Por un presente a tu lado.

Puede que útimamente esté algo distante pero ¡que narices! No sé lo que quiero, y ese es el problema. Y me lo han dicho muchas personas ya. Me tengo que aclarar. Necesito saber si lo que estoy haciendo es lo que de verdad quiero o es uno de otros tantos juegos en los que me he perdido durante meses. Tengo miedo a muchas respuestas y ese es quizá el motivo de que mis preguntas hayan disminuido con el tiempo. Es culpa del sentimiento. Si ese sentimiento no hubiese aparecido las cosas seguirían siendo tan sencillas como antes. Tengo que afrontar la realidad. Y es así. Esto va a ser un todo o nada. Solo hay dos opciones, pero creo que ya es momento de arriesgar, y que mañana venga con lo que tenga que venir...

Escuché que preguntabas por mí, para ver si me encontrabas.

Es sencillo, más fácil de lo que parece. Sin embargo, las mujeres solemos complicarlo todo o pensar en cosas ajenas a aquello que de verdad importa. Es cierto que hay cosas "estables" que son bonitas; el caso es que a mí parecer estoy bien como estoy. Sin límites, ni ataduras. Como a mí me gusta... Y que sepa la gente que aunque me alegro por aquellas personas que viven solo y exclusivamente por su "príncipe azul" no les envidio. No les envidio por la simple razón de que yo soy igual o más feliz con lo que tengo. ¡Y quién me lo diría!